Icono del sitio iGastro Aragón: Noticias de gastronomía en Aragón

BARES QUÉ LUGARES. Gildas, pero no revueltas

Buscón cabecera

Decíamos ayer… Pues eso que corría el año 1948 en esta España nuestra, tan así, que por un lado proyectaban Gilda, con Rita Hayworth –en los cines que les dejaban– y por el otro en Casa Valles en San Sebastián se juntaban los patxis a tomar sus vinos con unos platicos de olivas, anchoas o guindillas y fue uno de los clientes el que empezó a unir los tres productos con un palillo. El muchacho sorprendióse del resultado y empezóse a liar con los demás, los cuales, dicho sea de paso, les parecía algo picantona. La cosa vino rodada, Rita, picantona, Gilda.

Como es habitual, las grandes ideas se tienen en la hora de la siesta o en el bar, por ello, decir que es el pincho más famoso en toíta España, es decir poco. El país entero se ha llenado de la recurrente Gilda, de igual manera presentada o algo tuneada. Otra cosa y con esto ya me callo, recordar que en aquellos años las olivas no existían deshuesadas y en honor a la tradición, en Casa Valles se siguen haciendo con hueso, ahí lo dejo.

 


Ya por Zaragoza, nos fuimos al barrio de Casablanca a conocer El Carrascón –Embarcadero, s/n. 50009 Zaragoza– bar veterano de la zona, 1968, con una imagen más actual y unas tapas muy, muy cuidadas. El largo oficio de Mari y Antonio, hermanos de nacimiento, te hace ver que estás en buen sitio para disfrutar y así fue. Con la Gilda les pasa una cosa, que a los parroquianos no les va mucho eso de las guindillas, por eso la montan sin ella y le añaden una rodaja de pepinillo, pero se la ponen por encima «porque tiene que llevarla», cumpliendo su misión de venerar a Rita.

 


Casa Baldo –Pº de la Mina, 5. 50001 Zaragoza. 666 827 198–, es un bar reducido con un estilo muy coqueto y fresco, una terraza pinturera con luces y alegrías y un toldo –a rayas azules y blancas– que no sabes si estás por Cádiz, en Santorini o en la sede del Real Zaragoza, pero se está muy bien. Tienen una barra pequeñita, pero que saben aprovecharla al máximo con cosicas ricas y su gilda, como mandan los apóstoles, bien pretica, apetecible y aliñada en el momento. Un acierto.
Hagamos un paréntesis para los gilderos profesionales de un lado y el otro de la barra. La guindilla –me lo invento– tiene tres partes, la parte pimiento, la caperuza y el rabo; pues bien, se agradece mucho que cuando se degusta a boca llena, el rabo sea amputado –con el fin de no zarzear con las manos la banderilla–. Ya está, dicho queda.

 


No podía ser de otra manera y tenía que existir, Doña Gilda –Alberto Duce, 8. 50018 Zaragoza. 976 965 328–, una vermutería que hace honor a la protagonista de la película y una tapa acorde al peso de la fama, brillante, sin complejos. Por lo demás, el local está lleno de rincones cucos que hace una estancia agradable y más allá. Y una barra corta, pero potente, con elaboraciones poco frecuentes que sorprenden para bien.

 


Vinos-Cervezas-Conservas-Chacinas, diríamos que nos hemos ido de tiendas, que también, pero es que en el Zurracapote –Camino de los Lagos de Coronas, 3. 50011 Zaragoza. 600 080 550–, todo eso va de serie y además apuestan por una cantina para disfrutar de los productos in situ, tanto dentro del local, como en su colorida terraza. Compras la botella, la descorchas, un poco de chorizo o atún y a reír. Claro está que al proponer una gilda tampoco podían ser iguales y al margen de su buena imagen decidieron añadirles unos cristales de sal. El resultado entre tanta decoración vintage, fotogramas de pelis y muy buena música, pues es de cine, cómo no… se escuchaba en el Zurra.

 


El bar lleva abierto tresmildoscientos años, habéis pasado por su puerta desde que hicisteis la comunión; cuando llevabas hombreras ya te hacías fotos al lado y se sigue llamando igual, Los Sitios –Canfranc, 4. 50004 Zaragoza. 651 880 188–. Maite lo gestiona ahora y su oferta de cocina es muy buena, los clientes agotan todo y cuando digo todo, es todo. El cuenco de las gildas lo reponen varias veces y si las pruebas entenderás porqué. Son fieles a Rita y el público lo agradece.
Caramba, 74 años desde el comienzo del invento es mucho, es por ello que Zaragoza entera la ha tuneao, venga vamos para bingo.

 


Uno de los recientes en aterrizar en la city es Ponzano5 –Ponciano Ponzano, 5. 50004 Zaragoza. 690 840 364–, que de la mano de Alejandra se enfrenta a dragones y unicornios a la par, pero su gran arma es una barra bien equilibrada, digamos que saludable, y buena cocina. Sobre su gilda, pues todo cariño y armonía; ante la clásica –que también está– le añade un corte de pepinillo y una tira de pimiento rojo poniendo aquello como más en situación, vamos que tiene un color especial.
Reconozco que los he descubierto gracias a Gastro a pesar de que llevan ya tres años habitando entre nosotros, aunque abran a las ocho. Hablo de La Grillera –Aguarón, 26. 50014 Zaragoza. 876 450 619–, un local con swing, con colores y con alma propia. Su carta, sus clientes y los que no saben a lo que van, pues salen bien. Sorprende. De su gilda mejor os leo lo que pone en la carta «aceitunas gordal aliñadas, sardina ahumada y sardina picante, tomate seco, piparras, anchoas y cebolleta en vinagre de Módena, bañadas en aceite de albahaca». Por menos de todo esto Moisés lio la que lio.
Nos dejamos muchos y otros tantos van a la pandereta fácil, a todos os queremos. Disfrútense de los momentos picantes, dos oraciones por Rita y nos vemos en los bares.

Salir de la versión móvil