Aragón es la comunidad autónoma con más cerdos de España, lo que representa una presión incuestionable para sus aguas
Sobre la región pesa la amenaza de construcción de 25 nuevas macrogranjas promovidas por Litera Meat
Este domingo, 22 de marzo, se celebra el Día Mundial del Agua y es urgente poner la mirada en la dudosa calidad del agua en España y en Aragón, una de las regiones donde existe más presión para sus aguas, debido a la inmensa cabaña de cerdos en intensivo. Un equipo científico internacional, con mandato del Ministerio de Medio Ambiente danés, ha completado una revisión exhaustiva de evidencias científicas sobre el impacto de los nitratos en el agua y su conclusión es clara: suponen un riesgo para la salud, incluso en concentraciones muy inferiores al límite legal actual. Por ello, para proteger a las personas, recomiendan reducir casi nueve veces el límite actual, hasta los 6 mg/l.
En España, se estaría superando ampliamente ese nivel de riesgo, ya que hace décadas se estableció el límite legal en 50 mg/l, con el objetivo principal de proteger a los lactantes contra la metahemoglobinemia aguda. Desde entonces, los conocimientos científicos sobre los efectos de los nitratos en la salud han avanzado considerablemente y en la actualidad, como se confirma en ese nuevo estudio, deberían reducirse casi nueve veces.
Aragón, altamente vulnerable a la contaminación por nitratos
Los últimos datos del Sistema de Información Nacional de Aguas de Consumo (SINAC) del Ministerio de Sanidad revelan que en 14 municipios de Aragón no se pudo beber el agua del grifo en algún momento de 2024 debido a que la concentración de nitratos superó el límite legal actual (50 mg/l). Algunos de estos municipios, como Banastás, arrastran el problema desde hace años y la concentración de nitratos supera los 100 mg/l. Sin embargo, a la luz del nuevo límite propuesto por la ciencia (6 mg/l), observamos que en 305 municipios, el 49,04% de los municipios de Aragón donde se analizan los nitratos, se igualó o superó en algún momento del 2024 este valor.
Es una contaminación provocada esencialmente por el uso masivo de fertilizantes sintéticos utilizados en la agricultura intensiva y las ingentes deyecciones de los animales explotados por la cruel ganadería intensiva y sus macrogranjas. Estos datos muestran que la situación en Cataluña, en lugar de mejorar, está empeorando. Otro aspecto importante es que en muchos municipios las personas siguen sin saber cómo está su agua en cuanto a su nivel de nitratos.
Aragón, la fábrica de cerdos de España
Según los últimos datos consolidados del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, en 2024 había ya casi 10 millones de cerdos (9.903.577) en la región, lo que convierte a Aragón en la comunidad autónoma con más cerdos, casi el 30 % del total estatal (28,44 %), supone un incremento del 56% en los últimos 10 años y una carga ganadera de 208 cerdos por km2, lo que representa una presión incuestionable para sus aguas. Este es, sin duda, el sector con mayor responsabilidad en esta problemática y estas cifras son el resultado de un modelo de ganadería industrial insostenible como el que tenemos. Todos estos animales necesitan mucho alimento para su engorde – cultivos que usan de forma masiva fertilizantes sintéticos – y generan muchísimos excrementos. Los cerdos son ya el 52% de la biomasa de animales para consumo humano en España y al menos un 60% de la carne producida se exporta.
Por si fuera poco, sobre Aragón pesa la amenaza de un faraónico proyecto promovido por Litera Meat SLU, la propietaria del mayor matadero de España y de Europa, con el que pretende construir 25 nuevas macrogranjas de cerdos.
La contaminación por nitratos es considerada ya por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico como el principal problema que afecta a las masas de aguas españolas. Es realmente grave, tanto que la inacción de las administraciones competentes llevó a que el Tribunal de Justicia de la UE dictara, en 2024, una sentencia condenatoria contra el Estado español por incumplimiento de la Directiva de Nitratos. Esta contaminación tiene repercusiones ambientales – algunos ejemplos bien conocidos son el Mar Menor o el embalse de As Conchas – pero también sobre nuestra salud. A nivel europeo se considera que el 81% de la aportación del nitrógeno agrícola a los sistemas acuáticos proviene directa e indirectamente de la ganadería.
“Urge reducir la concentración de nitratos en el agua de consumo para prevenir el cáncer colorrectal. La salud pública debe estar siempre por encima de la codicia de algunas empresas. Quienes fomentan las macrogranjas, y quienes las permiten, están envenenando uno de los recursos más preciados del planeta: el agua. ¡No lo podemos seguir permitiendo!”, ha afirmado Luís Ferreirim, responsable de ganadería en Greenpeace.
No hay soluciones mágicas
La única solución para afrontar la grave contaminación del agua por nitratos en España es ir a la raíz del problema, reducir de forma drástica el uso de fertilizantes sintéticos así como la cabaña ganadera en intensivo. Además, esto tiene múltiples beneficios. Entre otros, la reducción del agua consumida, de las emisiones de gases de efecto invernadero y de amoníaco, reducción de la deforestación, del maltrato animal y, por supuesto, en el incierto y terrible contexto geopolítico actual, también de la enorme dependencia de los piensos externos.
El agua embotellada no es la solución (no habría para suministrar a toda la población y expone a las personas a otras sustancias tóxicas presentes en el plástico) y tampoco el despliegue que se está proponiendo en muchas regiones de España de macroplantas de biogás y biometano.
La reversión del problema no va a ser inmediata en los puntos ya afectados pero se generará reducción progresiva y, si no se actúa, el número de personas afectadas seguirá escalando en nuevos municipios, de modo que habría que actuar sin dilación.
El agua limpia y la salud son derechos que el Gobierno autonómico recientemente electo y todas las administraciones deben salvaguardar de forma prioritaria. Actuar ahora es también la única solución para impedir que más personas se vean expuestas a este problema en un futuro cercano. Por ello, desde Greenpeace demandamos:
- Que exista una coordinación con las demás administraciones para poner freno a las principales causas del problema: el uso masivo de fertilizantes sintéticos y la inmensa cabaña ganadera en intensivo;
- Que se establezcan “perímetros de protección” amplios y estrictos en las zonas de captación de agua para consumo;
- Que el Gobierno autonómico, así como los ayuntamientos – dentro de sus competencias – no concedan autorizaciones para nuevos proyectos de ganadería intensiva – empezado por los 25 promovidos por Litera Meat – ni la ampliación de los existentes, se reduzca drásticamente el uso de fertilizantes sintéticos y la cabaña ganadera en intensivo y se promueva una transición agroecológica;
- Que se pongan en marcha políticas de «quien contamina paga», garantizando que las empresas responsables de la contaminación del agua por nitratos paguen los costes de descontaminación.
- Que apoyen la reducción de forma urgente del límite máximo legal de nitratos en el agua de consumo.
La ciudadanía no quiere macrogranjas. Greenpeace ya lleva recogidas más de medio millón de firmas para terminar con ellas y anima a todas las personas a seguir levantando su voz contra el actual insostenible modelo de ganadería industrial y para proteger el agua y nuestra salud.