Elecciones
Aunque sostenemos que. como clientes y consumidores, votamos cada día con nuestras opciones de compra, también hay que hacerlo en las urnas, donde los aragoneses tenemos una importante cita el próximo domingo, 8 de febrero.
Parece que los programas electorales son cosa del pasado. A fecha de cierre, mediados de enero, no hemos encontrado ninguno en las webs de las principales formaciones políticas que se presentan. Eso si, PP y PSOE mantienen colgado el de 2023, con lo que se supone que mantienen sus políticas, mientras que otras formaciones –CHA, IU– afirman que lo están elaborado.
De ahí que hayamos enviado un cuestionario a todas las candidaturas con representación parlamentaria en la anterior legislatura; tan solo VOX ha considerado pertinente no contestar. Son siete preguntas diversas, de interés para nuestros lectores –clientes, aficionados a la gastronomía, agricultores, ganaderos, productores agroalimentarios y hosteleros– que permiten apreciar las coincidencias y profundas divergencias entre las diferentes propuestas.
Es cierto que gran parte de las políticas que afectan al sector, como la tan necesaria PAC, ni siquiera se deciden en Madrid, sino en Bruselas. Pero son también muchas las decisiones que pueden tomarse desde el poder autonómico, desde el modelo turístico hasta el apoyo a las pequeñas explotaciones agroganaderas familiares.
También hemos pedido a los candidatos que se mojaran, contándonos sus gustos a la hora de comer, dónde les gusta hacerlo y si cocinan o no en sus domicilios. Es en esta parte más amable donde surgen las mayores afinidades. El jamón de Teruel, el Ternasco de Aragón o la borraja son objeto de deseo de nuestros candidatos. Más variedad, lógicamente, se aprecia antes sus bares, restaurantes y vinos preferidos: son muchos más.
Resulta sugerente y esperanzador que la trufa sea considerada, por mayoría absoluta, como nuestro producto con mayor posibilidades de exportación. Especialmente cuando, como pudimos constatar en la pasada feria de la trufa de Vera de Moncayo, Veratruf, los precios hayan descendido de forma espectacular a mediados de esta campaña.
Toca votar y, en contra de lo que sugiere el crispado clima político, desde Gastro Aragón, paradójicamente, no recomendamos depositar la papeleta con el estómago, sino con la cabeza, el paladar y el corazón.
