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La SEMANA postelectoral de EL TAPAO

El Tapao

 

 

 

Ya lo adelantó, crípticamente por supuesto, este tapao el pasado mes de julio: «Aunque en todos los corrillos oscenses ya se apuesta por un nombre, perteneciente por cierto a una saga hostelera, las elecciones a la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería y Turismo de Huesca se celebrarán el próximo 2 de enero».
Y así ha sido, Javier Mas, hijo del histórico Ángel Mas, es el nuevo presidente de la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería y Turismo de Huesca. Por su parte el saliente, Carmelo Bosque, tras siete años al frente, se centrará en el Centro de Innovación Gastronómica de Aragón, «una extensión de la asociación para la mejora de la gastronomía, la defensa de los productores y la innovación. Un centro que seguirás liderando con éxitocon el apoyo de la asociación», según informó el Diario de Huesca.

 

 

Respecto a las otras elecciones, las autonómicas, poco se puede escribir, ya que más allá de las menciones al trasvase del Ebro, la agroalimentación, la gastronomía, la hostelería o el turismo apenas han estado presentes en la campaña.
Eso sí, colateralmente saltó el nombre del anterior responsable de comunicación de la DOP Cariñena, José Luis Campos, en medio del rifirrafe de denuncias entre Teruel Existe y el PAR, que provocó uno de los momentos más feos de los debates televisivos.
Habrá que esperar, pero no parece previsible que tengamos gobierno antes de varios meses, como ya paso en 2023, que hasta casi las fiestas de san Lorenzo no supimos quiénes nos iban a gobernar.

 

 

 

Es lo que tiene ir de mitin en mitin. «Brifín, un ejemplo empresarial» repitió Feijóo ocho veces de manera equivocada. La empresa se llama Fribín como se puede ver en su espalda.
Eso sí, no se privó de bien comer gracias a la maestría de Iván Villanova al frente de los fogones del restaurante Carmen, también en Binéfar. Según cuenta Heraldo, disfrutó de Carpaccio de cerdo con judías del recao y trufa, Guiso de rabo de ternera de la Lonja, con trompetillas amarillas y puré de patata y Fresas con espuma de queso y crumble de coco.

 

 

No es habitual que conozcamos con detalle las sanciones que impone el Ayuntamiento de Zaragoza debido a licencias, horarios, ruidos, etc. relacionados con la actividad hostelera de la ciudad. Pues, bien, Aragón digital, bajo el título Multan a un kebab de un centro comercial de Zaragoza con 2.000 euros por no tener licencia, desvela bastantes de ellos. Entre las más llamativas, 1500 euros al bar-restaurante Rusticco, por carecer de licencia de funcionamiento.
No obstante, los datos son públicos, como se comprueba en este enlace.

 

 

Felicidades a Iris y Bruno Jordán, responsables del restaurante Ansils, por su flamante Sol sostenible 2026, que les ha concedido la Guía Repsol. Se lo merecen.
Quien cada vez se merece menos elogios es la propia guía. Procedente de aquel mapa de carreteras que incorporaba restaurantes y valoraciones, con su inmersión en el mundo digital suponía una esperanza para los aficionados a la gastronomía. Pues contaba con un buen plantel de colaboradores, entre entidades, como las academias de gastronomía, y periodistas especializados –bien pagados entonces, sea dicho de paso–, que ampliaban los más cerrados criterios de la Michelin.
Sin embargo, no logró el sorpasso y sigue a rebufo de la guía roja. Se han pasado con los soletes, demasiados y sin un criterio claro; copian la estrella verde en forma de sol sostenible; pagan cada vez menos a sus colaborades…
Una penica.

 

 

Parece que en Aragón se nos dan bien las legumbres. Si el año pasado, David Lorente, del zaragozano restaurante Nola Gras, se alzaba, gracias a su ramensillo, con el primer premio del II Campeonato Nacional desTAPA las LEGUMBRES Tierra de Sabor, este año ha sido Ariel Munguia, del Canfranc Express  quien ha quedado tercero, gracias a su Alubia y torrezno; una sopa de alubia de La Bañeza-León, IGP con jamón y alcaravea, y pasta fresca rellena del guiso cremoso de la alubia con torrezno.
Pero, además, ha ganado el Premio Laumont 2026 a la mejor receta con trufa negra. Ofreció una interpretación moderna del producto, con un aperitivo de masa choux rellena de mantequilla de trufa, anchoa y crème fraîche, y un plato principal que combinaba la trufa con foie, anguila y un toque cítrico.

 

Desde el pasado miércoles el cocido madrileño ya es Bien de Interés Cultural, dentro de la categoría de Patrimonio Inmaterial. Según cuenta Efe Agro: «Aunque sus orígenes son inciertos, la denominación de cocido madrileño aparece documentada a lo largo del siglo XIX, aunque ya desde el XVI se cita la olla podrida, que para muchos gastrónomos e historiadores es su predecesor. Pero es entre mediados del siglo XIX y comienzos del XX cuando se consolida una elaboración concreta de cocido vinculada al ámbito madrileño, asociando esta receta al territorio donde se cocina. Carnes, verduras, embutidos y garbanzos son los ingredientes del cocido, que tradicionalmente se sirve en vuelcos, es decir, con la presentación separada de los grupos de alimentos siguiendo el orden en el que deben consumirse».

 

Mientras que aquí parece haber un cierto hartazgo de la cocina más vanguardista, creativa y de alto nivel, en Dinamarca están a punto de reconocer oficialmente a la gastronomía, como una forma de arte. Eso propone su ministro de cultura, Jakob Engel-Schmidt, según informa Excelencias Gourmet.

 

¿Qué fue de la magnífica biblioteca de Teodoro Bardají?

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