La alcaldesa Natalia Chueca: “Esta cita con la gastronomía y el enoturismo genera valor, ilusión y oportunidades reales para nuestra economía”

Brindis con los representante de tres de las denominaciones de origen zaragozanas. Foto: Ayto. de Zaragoza.
La cita se extiende hasta el domingo, un día más que el año anterior, participan más bodegas y hay una mayor programación musical, después de que el año pasado pasaran por la feria más de 40.000 personas
La II Feria Internacional de la Garnacha y la Gastronomía Sostenible ha comenzado este jueves en el parque de Macanaz, dando paso a cuatro días, uno más que en la primera edición, repletos de maridajes, catas y una programación pensada para acercar a los asistentes el mejor vino de la provincia. La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, ha inaugurado hoy la Feria animando al público a disfrutar de este espacio, por el que, en la primera edición pasaron, 40.000 visitantes, una cifra que se espera también alcanzar o incluso superar este año, consolidando a Zaragoza como destino gastronómico y enoturístico de referencia.
Con ese objetivo trabaja el Ayuntamiento de Zaragoza, ha apuntado Chueca, quien ha recordado que la capital aragonesa ha sido, además, elegida como Ciudad Creativa de la Unesco en el ámbito de la gastronomía, reforzando una estrategia impulsada por Gobierno municipal a través de Zaragoza Turismo.
Lo ha dicho en la inauguración que ha tenido lugar hoy en la propia feria, cerca del Jardín de la Garnacha, acompañada por la consejera de Cultura, Educación y Turismo del Ayuntamiento, Sara Fernández, y los presidentes de la D.O. Campo de Borja, D.O. Cariñena y D.O. Calatayud, Eduardo Ibañez, Antonio Serrano y Almudena Anadón.
La Feria crece este año, ya que se ha incorporado una jornada adicional para ofrecer más oportunidades a las bodegas, más tiempo de disfrute a los zaragozanos y más impacto para la ciudad. “Esta segunda edición demuestra que Zaragoza no organiza únicamente una feria del vino, sino que está construyendo un proyecto de ciudad con vocación de liderazgo”, ha comentado la alcaldesa hasta el punto de querer conseguir que “cuando alguien piense en garnacha, piense en Zaragoza”.
“Este año crecemos en todo. Crecemos en duración, con una jornada más, en participación, con 22 bodegas y entidades, en contenidos, con una oferta más amplia de gastronomía, música y actividades profesionales y crecemos en ambición. Muestra de ello es que el 100% de las bodegas del año pasado han repetido”, ha manifestado.
Y todo eso, ha añadido, es “señal de que esta feria genera valor, ilusión y oportunidades reales para nuestra economía y nuestro turismo”. Zaragoza está construyendo con “paso firme” un posicionamiento propio como destino turístico gastronómico y enoturístico, a partir de dos grandes líneas de trabajo que van a marcar la proyección en los próximos años, como son Zaragoza Capital Mundial de la Garnacha y la denominación de Ciudad Creativa Unesco de la Gastronomía, ha manifestado.
“Son dos proyectos profundamente conectados. Ambos hablan de producto, territorio, talento, sostenibilidad, cultura y capacidad de atraer visitantes a través de experiencias auténticas”, ha señalado la regidora, quien ha recordado el éxito de la primera edición con más de 40.000 visitantes confirmando que la garnacha es un “activo con enorme capacidad de atracción turística y ciudadana”.
En un espacio privilegiado, junto al viñedo en el parque de Macanaz, se sitúan las casetas, una por cada bodega participante, desde donde se realizan degustaciones y venta de productos, en un espacio que cuenta con zona de picnic, mercado boutique, photocall sets de Dj y hasta un escenario con el nombre ‘Vibra Garnacha’, en el que actúan grupos de música y Djs locales para animar el ambiente.
La Feria cuenta con la presencia de bodegas de las tres Denominaciones de Origen de la provincia -Campo de Borja, Cariñena y Calatayud- y este año, además, participan otras bodegas aragonesas, como la D.O. Somontano, Vinos de la Tierra y D.O. Pago Aylés. Se suma también como región invitada, Vinos de Madrid, reforzando así el intercambio entre territorios vitivinícolas.
