El vino de la bodega altoaragonesa ha recibido la Gran Medalla de Oro en los Best in Class Wine Awards, celebrados el 18 de marzo en Madrid

La bodega recogió el premio en Madrid. Foto: SOMMOS.
Se trata del primer vino de la gama “Colección” de Sommos, elaborado con uvas de la Finca Montesa, a los pies de la Sierra de Guara
Sommos Colección Merlot 2020 ha recibido la Gran Medalla de Oro y la distinción The Spanish Merlot Monovarietal Wine Ambassador 2025 en la última edición de la Guía Wine Up!, lo que posiciona a este vino de la D.O.P. Somontano como el mejor vino de España elaborado con esta variedad.
El escenario elegido para entregar los Best in Class Wine Awards, organizados por Guía Wine Up!, fue el Hotel Inhala Garden de Madrid. La gala, que tuvo lugar el 18 de marzo, premió los vinos más destacados de la edición y a figuras representativas del sector como Luis Gutiérrez, crítico de Robert Parker Wine Advocate, distinguido como Personaje del Año por su contribución a la crítica vinícola y a la proyección internacional del vino español.

Sommos Colección Merlot
Sommos Colección Merlot fue el primer vino que elaboró la bodega para su gama “Colección”, que comprende nueve vinos monovarietales elaborados a partir de viñedos únicos de la D.O.P. Somontano.
Se elabora con las uvas procedentes del viñedo de Finca Montesa, una parcela rica en suelos arcillosos, que retienen muy bien la humedad, ideal para un viñedo de uvas tintas en secano. Además, su ubicación, muy próxima a la Sierra de Guara, hace que el viñedo cuente con una buena aireación, una circunstancia ideal para prevenir enfermedades fúngicas. Las cepas están conducidas mediante un sistema de cordón libre, lo que permite evitar la sobreexposición de la uva al sol, permitiendo una maduración más paulatina. Este punto es especialmente importante, ya que, en la latitud de la D.O.P. Somontano, cuando llegan los días de vendimia, la Merlot puede dar ventanas muy cortas de vendimia, haciendo complicado determinar su momento óptimo de madurez.
Posteriormente, las uvas se trasladan a bodega y se lleva a cabo la fermentación con levaduras autóctonas, para después criarlo durante 12 meses en barricas de roble francés, lo que añade una estructura elegante sin sobrecargar la expresión de la fruta. El resultado es un vino con taninos suaves y aterciopelados.






