“Los agricultores no pueden pagar los errores de planificación del Gobierno de Aragón”

La organización reclama que las consejerías implicadas asuman responsabilidades , así como compensaciones para los agricultores afectados y la creación de una Mesa Técnica permanente para evitar que vuelva a repetirse una situación como la vivida durante la campaña de cosecha.
UPA Aragón ha mantenido esta tarde una reunión con la consejera de Agricultura y su equipo, así como con el director general de Interior y Emergencias, para analizar la gestión de los graves incendios que han afectado en los últimos días a Aragón, especialmente los de La Litera y Leciñena.
La organización lamenta las destacadas ausencias del consejero de Hacienda, Interior y Administración Pública, Roberto Bermúdez de Castro, y del consejero de Medio Ambiente y Turismo, Luis Biendicho, precisamente los dos responsables políticos de los departamentos que adoptaron conjuntamente la decisión de declarar la Alerta Rojo Plus durante el pasado fin de semana, con las consiguientes prohibiciones que afectaron de forma especialmente severa al sector agrario y, en particular, a la campaña de cosecha.
UPA Aragón considera que la gestión de esta emergencia ha estado marcada por la improvisación, la falta de previsión, la ausencia de protocolos previamente definidos y la insuficiencia de medios, trasladando además una imagen injusta del sector que acabó señalando a los agricultores como responsables potenciales del riesgo de incendio.
La organización recuerda que el problema no son los agricultores. El verdadero problema es que Aragón no dispone de unos protocolos específicos para gestionar una campaña de cosecha en una situación de riesgo extremo, lo que derivó en decisiones improvisadas que generaron graves perjuicios para cientos de explotaciones.
Resulta especialmente llamativo que, mientras la prohibición de cosechar paralizó la actividad agraria durante jornadas decisivas de la campaña del cereal , curiosamente esa misma prohibición no afectó a pruebas deportivas multitudinarias como el Trail de Bronchales o el Campeonato de España de Ciclismo en Carretera celebrado en Sabiñánigo, por lo que UPA Aragón considera imprescindible que el Gobierno explique con transparencia los criterios técnicos aplicados en cada caso.
A esta situación se suma que el campo aragonés atraviesa una de las campañas más difíciles de los últimos años. A las restricciones derivadas de la Alerta Rojo Plus se han unido las fuertes tormentas de granizo registradas el pasado domingo, que han arrasado miles de hectáreas de cereal que no se pudo cosechar, agravando todavía más las pérdidas económicas de numerosas explotaciones.
Por todo ello, UPA Aragón ha exigido que el consejero Bermúdez de Castro ofrezca explicaciones públicas y asuma las responsabilidades que sean necesarias por unas decisiones que la organización considera equivocadas y cuyas consecuencias han recaído especialmente sobre los agricultores.
Asimismo, la organización ha solicitado que el Gobierno de Aragón habilite una línea de compensaciones para aquellos agricultores cuyas pérdidas derivadas de los incendios no estén cubiertas por los seguros agrarios.
UPA Aragón también reclama que se compensen los gastos asumidos por los agricultores que ponen sus tractores y su maquinaria al servicio de la extinción, realizando cortafuegos y que en el incendio de la Litera fueron determinantes para frenar el avance de las llamas. En este sentido, solicita que se sufrague el coste del combustible empleado y que se indemnice a los propietarios de las parcelas de cereal, que tuvieron que ser labradas para proteger a la población, las explotaciones y el territorio.
Como propuesta de futuro, UPA Aragón ha planteado la creación de una Mesa Técnica de Prevención de Incendios y Actividad Agraria, integrada por el Gobierno de Aragón, las organizaciones profesionales agrarias, el operativo INFOAR, los Agentes de Protección de la Naturaleza, las organizaciones de propietarios forestales y expertos en prevención de incendios.
El objetivo de esta Mesa será que, antes del inicio de cada campaña de cosecha, estén perfectamente definidos los protocolos de actuación, los medios exigibles, los criterios para activar los distintos niveles de alerta, las excepciones y los procedimientos de coordinación, evitando que decisiones de enorme trascendencia vuelvan a adoptarse en plena emergencia.
UPA Aragón concluye que la seguridad debe seguir siendo la máxima prioridad, pero advierte de que no puede volver a hacerse recaer sobre los agricultores el peso de la falta de planificación de la Administración. El sector agrario ha demostrado, una vez más, que forma parte de la solución y no del problema.



