Considerada como la reina de las sales, la flor de sal se recoge de forma manual por avezadas manos salineras, sin sufrir ningún proceso industrial. Se obtiene en la superficie con una pala y siempre al amanecer, en días que no sopla el viento, antes de que caiga al fondo del cristalizador,donde se convertiría en simple sal marina. Se mantiene en sacas durante un año para que la sequen el viento y el sol.

Se logra así una sal de fina textura, que jamás se apelmaza y cuyos cristales se pueden apreciar a simple vista. Dada su capacidad para disolverse de forma progresiva, aportando un salado más amable, sus posibilidades en la cocina son mucho mayores. Desde integrarse en el plato en sus fases más tempranas, con un mayor control del sabor y una experiencia más equilibrada en boca, hasta esparcirse por encima, justo antes de servir, aportando textura, equilibrio y matices de sabor. Viene en un cuidado envase de 150 gramos

Flor de sal Cabo de Gata

Sal Costa. Barcelona. 902 236 554. Se encuentra en tiendas especializadas y su propia web. Precio: sobre 7 euros.