Ahora se abre un plazo de exposición pública de tres meses como paso previo a la consolidación como producto de Indicación Geográfica Protegida

El departamento de Agricultura, Ganadería y Alimentación y Diputación Provincial de Teruel reivindican el valor de la trufa negra de la región. Foto: DGA.

 

El Diario Oficial de la Unión Europea ha publicado la solicitud de registro del nombre “Trufa negra de Teruel” como Indicación Geográfica Protegida (IGP), un paso decisivo para la consolidación oficial de esta figura de calidad diferenciada.

A partir de ahora se abre un plazo de exposición pública de tres meses como paso previo a la consolidación como IGP.

El documento publicado recuerda que la Trufa negra de Teruel es un hongo hipogeo de la especie Tuber melanosporum Vitt., cultivado históricamente en la provincia de Teruel, donde ha encontrado unas condiciones climáticas únicas para su desarrollo.

La propuesta detalla también:

– Las categorías comerciales en las que se presentará el producto.

– Las normas específicas de etiquetado y envasado.

– El vínculo entre el producto y su zona geográfica, así como la reputación alcanzada por la trufa turolense en los mercados nacionales e internacionales.

En diciembre de 2024, el consejero de Agricultura, Javier Rincón, firmó la disposición transitoria de la IGP, un paso clave para dar un impulso definitivo a esta marca de calidad diferenciada. “Hoy damos otro paso histórico para que la trufa negra de Teruel tenga el reconocimiento europeo que merece. Supone blindar una identidad, proteger un sector estratégico y reforzar la proyección internacional de un producto insustituible”, ha señalado el consejero Javier Rincón. “El trabajo conjunto del sector trufero, las entidades locales y el Gobierno de Aragón ha permitido llegar hasta aquí. La IGP abre una etapa de nuevas oportunidades para quienes viven de la trufa y para quienes consumen excelencia”, ha añadido.

Por su parte, la directora general de Innovación y Promoción Alimentaria, Amparo Cuéllar ha señalado que “la IGP Trufa negra de Teruel no es solo un sello de calidad; es una garantía de origen, de autenticidad y de respeto por un producto extremadamente sensible, que cambia en cuanto sale de su entorno natural.”

Además, Cuéllar ha ratificado que “con la IGP protegemos algo más que una trufa: protegemos un territorio, un clima extremo y una forma de trabajar que empieza en el suelo y termina en la mesa sin atajos”.

Así, la trufa negra se une a una lista que hace que Teruel siga siendo la provincia con más figuras de calidad diferenciada de España, junto productos como el jamón de Teruel, el aceite del Bajo Aragón o el melocotón de Calanda.

Un producto emblemático de Aragón

Aragón, con Teruel a la cabeza, es actualmente el principal productor mundial de trufa negra, superando a Francia en volumen global, según los datos oficiales de superficie y producción del Departamento de Agricultura.

En la comunidad existen casi 11.000 hectáreas de plantaciones truferas, de las cuales Teruel concentra más del 80%, especialmente en las comarcas de GúdarJavalambre, Maestrazgo y Jiloca.

La trufa negra se ha convertido en un ingrediente esencial de la alta cocina internacional y se exporta mayoritariamente a Francia, así como a otros mercados europeos como Italia, Bélgica y Alemania, además de a destinos gourmet fuera de la UE.

El producto ha adquirido en los últimos años una gran relevancia mediática y gastronómica, siendo uno de los protagonistas destacados de Madrid Fusión, donde chefs, críticos y compradores han vuelto a situar a la trufa de Teruel entre los productos más valorados por su intensidad aromática, regularidad y calidad sensorial.