Eficacia y sencillez

Una comedor cálido y acogedor para disfrutar de carnes en su punto. Foto: Gabi Orte Chilindrón.
Aunque no existe una fórmula perfecta, una manera de triunfar en restauración es buscar la sencillez y centrarse en lo que se conoce. Es el caso de Iasmina Pavel y Marius Mezinque hace unos meses abrieron Humo, donde antaño se ubicara el siempre añorado restaurante La Matilde.
No se han complicado con la decoración; un lavado de cara ha logrado crear un lugar agradable, donde aprovechan todos los recovecos del espacio original.
Ofrecen una carta corta, siempre unida por la presencia del humo en diferentes formas. Entrantes fríos como escalivada o ensaladilla de pulpo; y calientes, croquetas ahumadas o el solicitado huevo en dos cocciones. Otra opción son sus contundentes arroces, de jarrete de ternasco de Aragón, alones de pato o el de txuleta, elaborados a la brasa e idóneos para compartir.

Su punto fuerte son las carnes, servidas al gusto del cliente, donde además de la primacía de las partes nobles del vacuno, en forma de solomillo, entrecot, la chuleta, el chuletón o el tomahawk de buey, ofrecen carrillera de cebón y magret de pato, con diferentes guarniciones para elegir. Y cuatro postres para elegir, también variados.
La carta de vinos sigue la tónica de la casa, con unas cuarenta referencias, que abarcan las cuatro denominaciones aragonesas, riojas y riberas, con algún blanco de otras zonas, espumosos y champagne. Apta para todos los gustos, con alguna referencia especial para los más curiosos.
El servicio, atento y diligente, permite que las mesas compartan los platos, con lo que resulta perfecto para cuatro personas que compartan gusto por lo ahumado.
T.C.
Humo Steakhouse. Predicadores, 7. 50003 Zaragoza. 689 348 182. Horario: de martes a sábados, de 13 a 17 y de 20 a 24 horas; domingos, de 13 a 17 horas. Cierra los lunes. Precio medio a la carta: 42 euros. Recomendable reserva. Buen acceso personas con discapacidad. Aparcamiento público cercano, Mercado Central.





