El historiador y antropólogo social Sergio Gil –también impulsor de la Fundación Restaurantes sostenibles– ha creado la gastropología, «un proceso a fuego lento que, entre otras cosas, rescata la importancia de los bares como fenómeno social a través de tres ejes: patrimonialización de lo auténtico, sociabilización y enclasamiento social».

Y más concretamente, la define como «la ciencia de las situaciones y relaciones que se establecen en el marco del bar y en el restaurante, apoyándome en el término más actual de la gastronomía, para definir la relación del ser humano con su alimentación y medio ambiente y, en paralelo, me inspiro en la antropología social adoptando la etnología como referencia metodológica».

A lo largo de este erudito estudio, siempre con el bar y el restaurante como objeto de análisis, especialmente en lo que de social tiene, Gil ofrece teoría antropológica, historias de bares y diferentes análisis y sugerencias de interés para hosteleros, presentes y futuros.

Y una conclusión: «El bar es un sistema (eco)protector de la vida social que a su vez es un mecanismo de alud comunitaria, en clave de placer por la compañía, de celebración del vivir, de escenario vital, de refugio y por supuesto de intelectualización». Totalmente de acuerdo.

Antropología del bar

Sergio Gil. Trea, La comida de la vida. Gijón, 2025. 184 páginas. 20 euros.