Las condiciones para atraer a nuevas generaciones al sector agroalimentario han sido el eje un simposio internacional celebrado los días 30 de septiembre y 1 de octubre en el CIHEAM Zaragoza

 

El debate continúa con un laboratorio de ideas entre jóvenes agricultores de distintos países que sentará las bases de una red mediterránea de cooperación

 

 

 

Reducir las barreras de acceso, formarse ante los nuevos retos, integrarse en estructuras organizativas que generen valor y mejorar las condiciones de vida y trabajo en el sector agrario y el medio rural son condiciones indispensables para asegurar el futuro de una agricultura profesional y con capacidad de atraer a nuevas generaciones. Estas son algunas de las conclusiones destacadas del simposio internacional “La agricultura del mañana: empleo, formación y vías de renovación en tiempos de incertidumbre”, que ha analizado los días 30 de septiembre y 1 de octubre en Zaragoza los factores que condicionan la incorporación de nuevas generaciones al sector agroalimentario.

El evento, organizado por la sede española del Centro Internacional de Altos Estudios Agronómicos Mediterráneos (CIHEAM Zaragoza) con la colaboración de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y el proyecto europeo SafeHabitus, ha incluido mesas redondas y estudios de caso que ya están transformando el sector en la región mediterránea. Entre los asistentes se encontraban jóvenes agricultores de Albania, Croacia, Egipto, España, Francia, Líbano, Malta, Túnez y Turquía, entre otros países mediterráneos.

“Desde el CIHEAM Zaragoza valoramos muy positivamente este simposio, tanto por la elevada participación y diversidad de países y perfiles profesionales como por los encuentros generados, los resultados alcanzados, las oportunidades de colaboración y la confianza compartida en el futuro”, ha destacado Raúl Compés, director del CIHEAM Zaragoza.

Recursos hídricos: una cuestión crítica para las nuevas generaciones

El acceso a los recursos hídricos se ha planteado como una cuestión crítica para los jóvenes agricultores en el contexto mediterráneo, una preocupación que se extiende al conjunto de la agricultura europea a medida que se hacen más patentes los efectos del cambio climático.

Los participantes han señalado también las dificultades de acceso a la tierra y a la financiación como dos de los principales obstáculos para la incorporación de nuevas generaciones a la profesión agrícola. A estas barreras se suman las limitaciones de los sistemas de protección social, las condiciones laborales y las necesidades de formación y desarrollo de capacidades.

En los debates se ha señalado que los sistemas de seguridad social deficientes pueden llevar a agricultores en edad de jubilación a prolongar su actividad durante décadas, dificultando la transmisión de las explotaciones a las generaciones más jóvenes. Al mismo tiempo, las dificultades para acceder a financiación constituyen un obstáculo para quienes desean iniciarse en el sector.

La formación se ha planteado también como una cuestión especialmente relevante para quienes quieren incorporarse a la actividad agraria. Garantizar el acceso al conocimiento será clave para preparar a las nuevas generaciones ante los retos de un sector en transformación.

Percepciones alejadas de las oportunidades que ofrece el sector

Las dificultades para atraer a nuevas generaciones no se limitan al acceso a los recursos productivos. Los participantes han abordado también las condiciones de trabajo y de vida y la percepción social de la agricultura, un sector que con frecuencia se asocia a una elevada carga de trabajo y bajos salarios.

Jesús Antón, jefe de unidad de la División de Políticas Agrícolas y de Recursos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), ha destacado el peso de las percepciones sociales a la hora de atraer a nuevos profesionales. “Existe una percepción negativa de la agricultura”, ha señalado. “La gente piensa que es un sector anticuado y de alto riesgo, con pocas oportunidades. Cuando, en realidad, hay mucha innovación en el sector y ofrece enormes oportunidades”.

Casos de éxito y experiencias para facilitar el acceso de los jóvenes

El simposio ha permitido conocer también iniciativas de éxito que facilitan el acceso de los jóvenes al sector. Entre ellas, Terre de Liens, una cooperativa francesa que adquiere parcelas de forma colectiva para arrendárselas a jóvenes agricultores, y La Estiva, una escuela de formación profesional situada en los Pirineos españoles que prepara a futuros trabajadores agrícolas en pastoreo y gestión ganadera.

Asimismo, se ha presentado la empresa Gardens of Babylon, caso de emprendimiento en Argelia sobre uso eficiente del agua en agricultura, la Cooperativa Coraggio para regenerar tierras públicas abandonadas en Italia y la historia de un joven agricultor de un pequeño pueblo de Teruel que sigue la tradición familiar después de cinco generaciones.

El encuentro ha contado, además, con una selección de pósteres que ilustran iniciativas de Albania, Croacia, España, Egipto, Francia, Turquía y Túnez e incluyen desde soluciones tecnológicas a iniciativas comunitarias pasando por el apoyo al emprendimiento y a las mujeres en zonas rurales.

Una dimensión mediterránea y nuevas vías de cooperación

Aunque la proporción de jóvenes agricultores es mayor en los países de la región NENA (Próximo Oriente y Norte de África), los participantes han identificado obstáculos similares a los existentes en Europa. El encuentro ha reunido a representantes de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Comité Económico y Social Europeo (CESE), la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la Unión por el Mediterráneo (UpM) y los Ministerios de Agricultura de Albania, Argelia, España y Líbano, entre otras instituciones.

También han participado universidades y centros de investigación de distintos países (Eslovenia, España, Líbano y Marruecos), así como organizaciones y entidades vinculadas al sector agrario y al desarrollo rural, entre ellas Cajamar Caja Rural, Oxfam Intermón, Anecoop, la Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales de España (FADEMUR) y la Fundación PRIMA.

El encuentro continuó con un laboratorio de ideas que facilitará el intercambio de experiencias entre jóvenes agricultores y agricultoras de distintos países mediterráneos y contribuirá a sentar las bases para la creación de una red mediterránea de cooperación. Un taller organizado por el CIHEAM Zaragoza, la AECID y la Diputación Provincial de Zaragoza (DPZ).