El Espacio Aura reúne a doce bodegas para mostrar sus vinos al público

PAR FOTO 3 Garnachas. Almozara

La presentación oficial contó con la presencia de los ‘monjes’ del Monasterio de Veruela.

 

Las garnachas de la DOP Campo de Borja tomaron ayer el espacio Aura, donde se reunieron doce bodegas para mostrar sus vinos al público en general. Una denominación, como recordó su presidente en la presentación, «que ha sido la más premiada del mundo en los concursos de vinos de garnacha». Se pudieron degustar los galardonados de Bodegas Borsao, Bodegas Alto Moncayo, Bodega Picos, Bodegas Ainzón, Bodega Palmeri Sicilia, Román, Bodegas Cabal, Bodega Pagos del Moncayo, Ruberte, Aragonesas, Bodegas Morca y Wines with Cooper.

La jornada se abrió con la presencia de unos monjes –interpretados por la Coral Turiasonense–, que simbolizaron con sus cánticos la larga tradición cultural del territorio con el vino, personalizada en el Monasterio de Veruela, sede además del museo del vino del Campo de Borja.

El consejero Joaquín Olona destacó la labor de la DOP en la recuperación de esta variedad autóctona, «hay que reconocer la visión que tuvisteis para que la garnacha sea reconocida en todo el mundo», recordó que «el sector del vino sustenta más de 4000 familias en Aragón, porque está vinculado al modelo de agricultura familiar y tiene un gran arraigo en el ámbito cooperativo» y que se trata «del sector más internacionalizado de nuestra agroalimentación».

Y planteó un nuevo reto, a contracorriente de las tendencias en el resto de España: «me meto en berenjenales, pero hay que proteger nuestros viñedos viejos, ya que otros no lo harán». Un empeño que se contradice con los actuales planes de reconversión, pero por el que hay que luchar, ya que dichos viñedos son «nuestro principal valor», según el consejero.

A las doce comenzó a llegar el público para conocer de los vinos y las tapas, que, ya por la tarde, también pudieron disfrutar de la denominada Wine experience, en la discoteca Supernova, donde escucharon música basada en las cuatro notas de los matices de la garnacha en un ambiente diferente.