¡Sorpresa! Este tapao está siendo puntual, como propósito de nuevo año, que no sabemos cuánto durará.

 

 

Sorprende y fulminante destitución de Almudena Anadón como presidenta de la DOP Calatayud, cargo en el que apenas ha durado seis meses; eso sí, le dio tiempo a aparece como wine lover en las páginas de Gastro Aragón.  Sin una explicación oficial, parece que su propio trabajo como responsable del Hotel Castillo de Ayud y su actividad en redes sociales eran incompatibles con su actividad como presidenta. De hecho, como ya escribió este tapao, no apareció en la jornada Calaterra, ni tampoco recibió a la treintena de Master of Wine que visitaron la denominación. De momento, la presidencia la asumirá en funciones Yolanda Díaz, actual vicepresidenta de la entidad, presidenta de la Ruta del Vino de Calatayud y directora gerente de Bodegas San Alejandro de Miedes. La ya expresidenta, señaló a Calatayud Noticias que «son cosas que se deciden, aunque ha sido una gran experiencia» y que le ha resultado imposible compatibilizar su actividad profesional y la promoción a través de sus perfiles personales con las responsabilidades que conlleva la presidencia del Consejo Regulador.

 

José María Marteles, cada vez más habitual en esta sección, ha sido nombrado zaragozano ejemplar. Zaragozano lo es de nacimiento, pero no vecino, como dice en su nota de prensa el muy ilustre: «a nueve vecinos y vecinas por su dedicación y compromiso diario con la ciudad». Eso sí, su dedicación a Zaragoza, por más que viva en Cadrete, al lado de los cardos: repite como presidente de la Asociación de Empresarios de Cafés y Bares de Zaragoza y Provincia.

 

 

 

Gracias a los innumerables seguidores que tiene este tapao, se hizo con pases para acceder a Madrid Fusión, durmiendo, por supuesto, en casa de un amigo, que los precios de los hoteles de la capital no están al alcance de este jubilado.
Muchos retrasos en los horarios, comprensibles ante el caos ferroviario y, para mayor dolor, con la intensa nevada de la mañana del miércoles.

Y, desde fuera, pudo contemplar la cata de garnachas aragonesas magistralmente dirigida por Fernando Mora, tomando nota de los vinos para probarlos al regreso a la capital del Ebro y, viendo el aspecto de los platos creados por Tonino Valiente, ahorrando para acercarse al oscense Tatau y disfrutarlos.

Sorprendióse notablemente este tapao ante la visible presencia del gerente de Zaragoza Turismo, José Francisco García sobre el escenario. Solitario, con una mesa tan bien servida como los que se encontraban abajo, parecía el Notario mayor del reino, ratificando con sus gestos la calidad de los vinos. Será el premio a la capitalidad mundial la garnacha que ostenta la ciudad que le paga la nómina y que este año se volverá a celebrar, que para eso el título se creó aquí.
Eso sí, el veterano sumiller, Custodio Zamarra, los tuvo que probar fuera del área acotada. Es lo que tiene morir de éxito o no avisar de tu presencia.

También estuvo este tapao en la presentación de Zaragoza, Ciudad Creativa de la Unesco, a cargo de la consejera municipal de Cultura, Educación y Turismo, Sara Fernández. Había dispuestas catorce sillas y ni siquiera se ocuparon. Y salvo dos personas que llevaban acreditación de prensa −y sendos vasos de vino blanco, ¿estarían descansando?− el resto de público era de casa. Por supuesto el siempre cumplidor Marteles y algún medio de la tierra: Enjoy y Gastro Aragón¸ por aquello de cumplir. ¿Será que ya nos lo sabemos? Heraldo ni se enteró.

A Raúl Bernal, de la oscense LaPaca, no hay que ponerle un piso, aunque por sus laminerías lo merezcan, sino un programa de televisión. En su ponencia en la sección Pastry, se hizo con el público, que lo aplaudió intensamente gracias a su carácter dicharachero, los gracietas que contó, su amor hacia Huesca y Aragón, las reivindicaciones pasteleras y, por supuesto, la degustación de una magnífica tarta Sacher con vino syrah de Bodegas Sommos. Y parecía un chico tímido y callado.

Por lo demás, como siempre, cada vez más feria y menos congreso creativo y de debate. Los 21 agroalimentarios que ocupaban el estand de Aragón, comunidad invitada en esta edición, parecían más contentos que otros años. Y pudimos beber de aquí en otros espacios como los de los vinos de Frontonio, Navascués y Cooper. No fue un mal día, no.

 

 

¿Quién dijo que protestar no es positivo? Una nota de prensa, publicada en diferentes medios como Aragón Digital se quejaba del corte de luz que iba a afectar a siete restaurantes del centro de Zaragoza. Precisamente en viernes y entre las 13.30 y las 15.30 horas, del pasado viernes, 23 de febrero, con apenas 24 horas de aviso.
La presión funcionó y  e-distribución rectificó y reubicó los trabajos de mantenimiento. Con lo que La Bocca, Tío Jorge, Guetaria, Coscolo, Asian Caffé, La Trufa y Kung Fu Noodle trabajaron con normalidad y dieron de comer a las más de 600 personas que cuentan con ellos cada día.

 

 

La cercanía temporal entre Fitur Madrid Fusión provoca todos los años un chute de autoestima en nuestros políticos y representantes hosteleros, que presumen de nuestra gastronomía como una de las mejores de España.
No lo discutirá este escéptico tapao, que se limita a recordar lo que se escribe por ahí. En el especial que El País dedica a Fitur, el artículo Un país de fogones sublimes y (aún asequibles), firmado por Miguel Ágel García Vega, aparecen cuarenta establecimientos españoles –sin estrella– repartido a lo largo del país. ¿De todo, no? De Aragón no se cita ninguno; es la única comunidad, junto con Murcia que no aporta ningún restaurante al reportaje, si este tapao lo ha leído bien.