Cabezotas, de pueblo y directos: lo que durante años se señaló como defecto se confirma ahora como constancia, valores y sinceridad

Un estudio nacional impulsado por Cervezas Ambar desmonta los clichés y resignifica la identidad aragonesa
Con motivo del Día de Aragón, Ambar presenta un estudio* que profundiza en la identidad aragonesa desde una perspectiva innovadora: su campaña “Sí soy, sí somos”, que busca resignificar la imagen de los aragoneses, desmontar clichés históricos y reforzar una narrativa basada en datos, identidad y orgullo de origen.
La investigación, realizada por Random Strategy y con una muestra representativa de la población española, revela que la imagen de los aragoneses es mayoritariamente positiva: más de la mitad de los españoles (57,2 %) declara tener una valoración favorable, frente a un rechazo prácticamente inexistente (2,7 %). El estudio refleja, además, una percepción marcada por atributos como la autenticidad, la fiabilidad y el carácter, aunque acompañada de un bajo nivel de visibilidad y conocimiento real sobre Aragón. Estos resultados constituyen uno de los pilares de la campaña de Ambar para el Día de Aragón 2026, que parte de una pregunta clara: ¿son realmente defectos los rasgos con los que tradicionalmente se ha descrito a los aragoneses? La respuesta que ofrecen los datos es clara: lo que durante años se ha señalado como estereotipo negativo es, hoy, un valor diferencial.
Así, términos como “cabezotas”, “de pueblo” o “hablar claro” se reinterpretan mayoritariamente en clave positiva. Ser “cabezota” se asocia sobre todo con constancia y perseverancia; hablar claro se identifica con sinceridad; y “de pueblo” remite a valores, raíces y autenticidad. En conjunto, el estudio confirma que el carácter aragonés despierta respeto y simpatía, incluso entre quienes admiten conocer poco la comunidad.
Una celebración especial del Día de Aragón
Para conmemorar esta fecha tan señalada, Ambar ha lanzado una edición especial de botellines que se convertirán en protagonistas de una experiencia única. Los días 22 y 23 de abril, la marca abrirá un pop-up store en el local La Irreal (Pasaje del Ciclon), donde los aragoneses podrán sumergirse alrededor de los valores del estudio y la campaña “Sí soy, Sí somos”.
En este espacio, los visitantes encontrarán merchandising exclusivo, relacionado con el Día de Aragón y la campaña, para difundir los resultados del estudio como base objetiva del relato.
Un legado de compromiso con Aragón
Esta iniciativa se enmarca en el compromiso continuo de Ambar por conectar con la identidad aragonesa. Hace dos años, la marca realizó un estudio que revelaba qué hace únicos a los aragoneses, descubriendo que el 80% de los aragoneses destacaba el orgullo de tener una cerveza propia como elemento diferenciador.
En 2025, Ambar continuó esta conversación con la campaña “Aragón, tenemos que querernos más”, basada en un estudio que demostraba que 7 de cada 10 aragoneses consideran que deberían quererse más como comunidad.
Ahora, Cervezas Ambar reafirma su vínculo histórico con Aragón y su compromiso con la construcción de un relato de marca alineado con el territorio, sus valores y su gente: una identidad sólida, coherente y honesta que, como la propia tierra, no hace ruido, pero está.
Puedes encontrar los productos online en este link.

Imagen de los aragoneses
El estudio Imagen de los aragoneses, realizado por RANDOM strategy en colaboración con Cervezas Ambar, se ha llevado a cabo mediante 1.000 entrevistas online autoadministradas a población de 18 y más años residente en España, excluida la Comunidad Autónoma de Aragón.
La muestra se diseñó mediante cuotas con afijación proporcional a la distribución de la población según comunidad autónoma, sexo y edad. El trabajo de campo se desarrolló entre el 10 y el 15 de abril de 2026.
Para el conjunto de la muestra, el estudio presenta un margen de error de ±3,16%, calculado para p=q=50% y un nivel de confianza del 95,5%, bajo el supuesto de muestreo aleatorio simple.
Síntesis de resultados
El estudio muestra que la imagen de los aragoneses entre la población española es, en términos generales, positiva y consistente. Predominan atributos como la autenticidad, la honestidad, el arraigo, la seriedad y el carácter propio, y no se detecta un rechazo social relevante.
Al mismo tiempo, los resultados indican que el principal reto de Aragón se sitúa en su visibilidad: existe una valoración favorable, aunque no siempre acompañada de una presencia central en el imaginario colectivo.
Una valoración general claramente favorable
Cuando se pregunta de forma directa por la percepción general de los aragoneses, el balance es nítidamente positivo: un 57,2% la define como “muy” o “bastante positiva”, mientras que solo un 2,7% expresa una opinión negativa. El peso de las posiciones intermedias (40,1%) parece apuntar más a cierta distancia o falta de contacto directo que a una actitud de rechazo.
En conjunto, los datos dibujan una imagen socialmente bien asentada y con un fondo de respeto bastante extendido.
Una imagen positiva incluso entre quienes mantienen poco contacto con Aragón
El conocimiento declarado sobre Aragón es limitado: solo un 16,0% afirma conocerla “mucho” o “bastante”, frente a un 56,8% que dice conocerla “poco” y un 27,2% que no la conoce “nada”. Además, un 64,3% declara no tener ninguna relación personal con personas aragonesas. Sin embargo, aunque Aragón no ocupa un lugar especialmente cercano en la experiencia cotidiana de muchos entrevistados, la valoración general sigue siendo favorable.
Rasgos dominantes: arraigo, carácter y autenticidad
Entre los atributos que mejor definen a los aragoneses destaca en primer lugar “orgullosos de su tierra” (25,0%), seguido de “cabezotas” (13,9%) y “tradicionales” (11,7%). En paralelo, en la descripción espontánea aparecen con fuerza la amabilidad y cordialidad (24,2%), la terquedad y reciedumbre (14,6%) y el orgullo e identidad (13,8%).
En conjunto, los resultados combinan dos planos complementarios: por un lado, una identidad percibida como arraigada y con carácter; por otro, una imagen personal asociada a cercanía, honestidad y autenticidad. El resultado es una percepción bastante coherente y reconocible.
Los rasgos ambivalentes tienden a reinterpretarse en clave positiva
Uno de los hallazgos más relevantes es la lectura favorable de varios rasgos tradicionalmente ambivalentes. Cuando se habla de los aragoneses como “cabezotas”, un 41,3% lo entiende sobre todo como que son “constantes y no se rinden”, frente a un 26,2% que lo asocia a ser “tercos y difíciles”. Del mismo modo, “hablar claro” se vincula principalmente con la sinceridad (64,6%), y la expresión “de pueblo” se asocia sobre todo con “valores y raíces” (63,4%), muy por delante de la lectura negativa ligada a la falta de sofisticación (12,2%).
Estos datos sugieren que buena parte de los tópicos asociados históricamente a los aragoneses, más que operar como estereotipos de rechazo, funcionan hoy mayoritariamente como indicadores de autenticidad, franqueza, constancia o arraigo.
No se observan barreras sociales o emocionales significativas
La disposición relacional hacia los aragoneses es abierta y favorable. Un 56,1% se sitúa en la parte alta de la escala ante la idea de tener a una persona aragonesa como amiga, y un 49,7% responde de forma favorable ante la posibilidad de tenerla como compañera de trabajo. En los casos de jefe o pareja predominan posiciones más intermedias, pero sin señales de rechazo intenso.
Los resultados apuntan, así, a una pauta de normalidad y aceptación más que a la existencia de prejuicios marcados.
Aragón: una identidad valorada, pero menos visible que otras
En el plano comparativo, Aragón parece menos visible que otros territorios con una personalidad más marcada. Cuando se pregunta qué comunidades autónomas tienen una personalidad más definida, aparecen por delante País Vasco (49,6%), Andalucía (40,1%), Cataluña (34,1%) y Galicia (33,3%). En coherencia con ello, un 54,7% considera que Aragón es una comunidad poco o nada visible, frente a un 45,4% que la percibe como muy o bastante visible. Los datos parecen apuntar a que Aragón proyecta una identidad apreciada, aunque no especialmente protagonista.
Una identidad con más fondo que visibilidad
En comparación con otros territorios Aragón es percibido principalmente como “el resistente” (25,2%) y “el discreto” (24,9%), y la opción que mejor resume a los aragoneses es, para el conjunto de la muestra, “Tienen más fondo del que parece” (31,0%), por delante de “Son como parecen” (29,3%).
Todo ello converge en una misma idea interpretativa: la fortaleza de Aragón no reside en una imagen expansiva o especialmente llamativa, sino en una percepción de solidez, autenticidad, fiabilidad y carácter propio.
Consideración final
En conjunto, el estudio permite concluir que Aragón y los aragoneses cuentan con una base de imagen positiva, creíble y consistente entre la población española. Los resultados apuntan a una identidad que funciona bien en términos de valoración, pero que todavía tiene margen para ganar presencia y visibilidad.



