La organización agraria espera tener un diálogo fluido con la nueva consejera para poder dar solución a los problemas que afectan a agricultores y ganaderas y proteger el modelo de producción sustentado en la explotación familiar

 

 

Tras el acto institucional de toma de posesión del nuevo Gobierno de Aragón, la Unión de Agricultores y Ganaderos de Aragón, UAGA-COAG, espera que la legislatura empiece a rodar cuanto antes para terminar con la paralización que arrastra el Departamento de Agricultura, Ganadería y Alimentación desde la convocatoria de elecciones. En ese sentido, la organización agraria reclama, en primer lugar, estabilidad política para poder afrontar todos los problemas que afectan al sector, más aún en este contexto de incertidumbre provocada la meteorología, el alza de los costes de producción y los cambios en la Política Agraria Común.

  • La meteorología está comprometiendo las producciones agrícolas. Hasta hace unos días los agricultores miraban al cielo esperando lluvias para salvar la cosecha del cereal, y ahora las tormentas con granizo y las lluvias torrenciales están poniendo en riesgo la campaña de fruta en algunas zonas.
  • Desde que se desató el conflicto en Oriente Medio, los costes de producción (gasóleo y fertilizantes) han experimentado una escalada especulativa que no se sabe cuándo va a terminar.
  • La reforma de la Política Agraria Común (PAC) para el periodo 2028-2034 empieza con la amenaza de un recorte del 20% en el presupuesto.

En segundo lugar, UAGA-COAG espera tener interlocución y diálogo fluido con la nueva consejera de Agricultura, Arancha Simón, para poder trabajar en común por la protección y supervivencia del modelo social de agricultura y ganadería implantado en Aragón, que es el de la explotación familiar, y contrarrestar la presión que ejercen los fondos de inversión y multinacionales por acceder y acaparar las tierras de labor. Frente a estos macroproyectos, la organización agraria señala que el objetivo de la nueva consejera debe ser articular medidas que frenen la alarmante pérdida de profesionales agrarios (en los dos últimos años han abandonado 729 agricultoras y/o ganaderos) y fomentar el relevo generacional.

El Departamento de Agricultura tiene varios frentes abiertos. Las alertas sanitarias en ganadería (dermatosis nodular, gripe aviar y peste porcina), los daños de la fauna silvestre en los cultivos, la reactivación del acuerdo comercial de la UE con Mercosur, la reforma de la PAC,… Temas de gran calado y con mucha repercusión en la economía de las personas se dedican profesionalmente a la actividad agraria. Por eso, UAGA-COAG pide estabilidad y que los nuevos dirigentes políticos busquen fórmulas para que el modelo de agricultura familiar siga siendo ella que vertebra el territorio y produce alimentos de calidad y de forma sostenible.