Cuatro generaciones y 104 años después de abrir sus puertas en Calaceite, Fonda Alcalá se convierte en el único restaurante turolense que entra este año en la Guía Michelin

Ignacio Alcalá, en cocina, y Miguel Alcalá, en sala. Foto: Fonda Alcalá.
Junto con el Asador Galino Pueyo y Fendo, ambos en Huesca, representan las tres únicas incorporaciones aragonesas de esta edición.
Fonda Alcalá, el restaurante familiar que desde 1922 da de comer en el corazón del Matarraña, ha entrado en la Guía Michelin 2026 como único restaurante de la provincia de Teruel en esta convocatoria. Junto al Asador Galino Pueyo y Fendo, de Huesca, son las tres únicas incorporaciones aragonesas de la edición. La guía destaca su cocina tradicional con mirada contemporánea, la misma que llevan cuatro generaciones de la familia Alcalá cocinando sin interrupción desde hace más de un siglo.
Al frente están hoy Ignacio Alcalá, en cocina, y Miguel Alcalá, en sala, cuarta generación de una casa que empezó siendo un modesto bar con habitaciones, fundado por sus bisabuelos Gregorio Alcalá y Carmen Mompel para dar alojamiento y comida a quien cruzaba la carretera entre Aragón y Cataluña.
“Es un reconocimiento que no esperábamos, y que refleja el trabajo que mi hermano y yo estamos haciendo desde que lideramos el cambio generacional. Aquí llevamos cocinando lo mismo cien años, nunca igual: eso es lo que entendemos por cocina viva“, explica Ignacio Alcalá.

Cocina viva: una tradición que no se guarda, se cocina
La carta de Fonda Alcalá convive entre dos tiempos sin contradicción. Por un lado, los platos que llevan décadas siendo el motivo por el que la gente cruza el Matarraña para sentarse a su mesa: las judías blancas de Beceite, el ternasco de Aragón, cocinado dieciocho horas, y “Les Perdius de Picasso”, la perdiz guisada que en 1967 el escritor Joan Perucho llevó envasada al vacío hasta Horta de Sant Joan, donde Pablo Picasso pasaba un retiro a pocos kilómetros de Calaceite. Por otro, propuestas de autor como el tartar de gambas con tuétano o la molleja de vaca a la brasa, servidas junto a las anteriores sin que ninguna desentone.
Esa convivencia se concentra en el menú degustación Cuarta Generación (70€), nueve pases que parten de las recetas de siempre para llevarlas a una técnica actual.

Un siglo cocinando el mismo territorio
Todo el producto de la casa procede del Matarraña o de muy cerca: el aceite del Bajo Aragón, el cordero, las almendras, las olivas. “Es una gran satisfacción para toda la familia. Este reconocimiento es de cuatro generaciones que nunca dejaron el Matarraña”, añade Miguel Alcalá.
En 2027, Fonda Alcalá cumplirá 105 años. La familia ya prepara cómo celebrarlo: no mirando atrás, sino, como llevan haciendo desde 1922, cocinando hacia delante.



