La familia que regenta el negocio dispone de ganadería y huerto propios

Los hermanos Judith, Juanjo y Begoña Martín, segunda generación del restaurante Chongastán. Foto: La Colmena.
El restaurante Casa Chongastán celebra este año su vigésimo aniversario tras su apertura en agosto de 2006. La casa de comidas ubicada en Chía, un pequeño pueblo del Valle de Benasque, se ha hecho un hueco entre los referentes gastronómicos del Alto Aragón por su producto de proximidad y su buen hacer en los fogones.
El elemento diferenciador del restaurante es el proceso cíclico que envuelve a los platos desde su origen hasta su elaboración. La familia que regenta el negocio dispone de ganadería y huerto propios, de manera que las opciones del menú nacen de la tierra donde se emplaza el restaurante, o bien pastan en ella.
La cocina de este restaurante en el corazón de Chía se caracteriza por sus sabores tradicionales, heredados de generación en generación y cocinados a fuego lento, sin prisas ni inmediatez. Es un lugar en el que la calidad de la materia prima y del producto de proximidad (Kilómetro 0) destacan por encima de cualquier otra cosa. El valor familiar también es propio del local, pues son tres hermanos: Judith, Juanjo y Begoña Martín quienes gestionan sala, ganado y cocina, en ese mismo orden. Y fue su padre, Juan Martín Ballarín, quien apostó por la creación del restaurante al ver en el pueblo una necesidad no cubierta. El nombre del restaurante es la personificación de sus valores, pues es el de la casa, el de la familia que ha puesto en el mapa un pueblo de menos de cien habitantes en pleno corazón del pirineo aragonés.
Distinciones y reconocimientos
En 2013 obtuvieron la distinción Bib Gourmand por parte de la Guía Michelín, reconocimiento que premia la buena relación calidad precio de un restaurante y que se mantiene vigente hoy en día en Chongastán, ofreciendo guisos como su famoso civet de jabalí por menos de 20€. Además, forman parte de la propia Guía Michelín y cuentan con la recomendación de la Guía Repsol.
Tiempo después de la apertura del restaurante, decidieron abrir su propia carnicería aledaña al local, bajo el nombre de El Rebost de Chongastán, dejando claros sus principios de identidad, raíces y un buen producto.
Tras años de consolidación y crecimiento, Casa Chongastán se ha erigido como una opción de referencia para sentarse a comer en el Pirineo y disfrutar al calor de las brasas de los sabores típicos del valle reconvertidos en platos sencillos, honestos y a su vez, actuales.







