
Poco éxito tuvo el viaje de prensa al Salón Gourmets organizado por el Departamento de Agricultura Ganadería y Alimentación, por entonces en funciones. Este tapao observó de lejos el canutazo del entonces consejero Javier Rincón –ahora Secretario General de la Presidencia–. siempre acompañado por la solícita directora general –a fecha de cierre de estas líneas– Amparo Cuéllar. Apenas vio a los representantes de Heraldo de Aragón, Marta Tornos Comunicación y, por supuesto, Gastro Aragón. También estaban, pero viven allí, los de Aragón Televisión que, por cierto, se fueron bien provistos de dulces de Pastelería Ascaso, que tenía su estand alejado del oficial, Aragón Sabor de Verdad. A tenor de la verdad, también estaban por ahí Juan Barbacil y el periodista Enrique Sánchez, que iban por libre. ¿Y el resto de los que solían acudir invitados a estos saraos? ¿Daban por amortizado al departamento?
Este año, hasta los expositores más críticos se mostraban satisfechos con el espacio institucional. Faltaba, sí, una cocina para demostraciones y degustaciones, pero, según confirmó este tapao, el espacio era amplio y cómodo, con un discreto reservado donde cada cual almacenaba su intendencia y, cómo no, las bebidas. Y uno fue invitado a cava, cerveza y vinos, invitado por sus amigos expositores, que parecían contentos con los contactos logrados en la feria.
Sin embargo, hay un problema con el diseño. Al retratar el espacio aragonés, el tapao pudo contemplar cómo se podía ver, a través del estético vano del mismo, aspectos del estand posterior, en este caso el de Cataluña. Lo que perturbaba un tanto.
Paseando por los pabellones, leyó Ternera reposada del Pirineo aragonés, el proyecto Summatura. Y allí que se metió el tapao, para descubrir, algo agazapado, al vinatero Luis Oliván, cuyos vinos distribuye precisamente Copima, la creadora de este proyecto cárnico. Allí pudimos leer el mejor eslogan de la feria «Soy madura y estoy muy buena», que logró un alto numero de fotografías; entre ellos las del periodista Mariano Millán y el editor de esto, Urtasun.

Algo más larga de lo esperado fue la gala de entrega de los Premios Horeca en su XXVII edición. Este tapao se coló sin mayores problemas en la gran e imprescindible fiesta de la gastronomía zaragozana, dispuesto a escuchar a Ferran Adrià, estrella de la noche, que no defraudó. El cocinero catalán, una vez sobre el escenario, comenzó a hablar, a hablar, a hablar… Hizo luego mutis por el foro y nadie viólo en el posterior cóctel. Estaba en la ciudad para impartir el Curso intensivo de gestión en restauración con su equipo de elBullifoundation, auspiciado por CaixaBank. De ahí que recibiera merecidamente el recién instaurado premio Orgullo Hostelero. Alguna controversia provocó en la concurrencia el otro premio especial, el Estrella Gastronómica José Luis Yzuel que recayó en Raquel Montserrat Baldellou, del banco que trajo a Zaragoza al cocinero catalán. Suena un poco feo, como a estómago agradecido.
Nada que objetar al resto de los premios, dieciséis en total, cuya entrega fue ágil, afortunadamente, pues para opinar habría que haber visitado todos los restaurantes participantes en el certamen, lo que se antoja misión imposible. Hay que destacar, eso sí, la cara entre alegría y temor del cocinero argentino afincado en Luesia, Álvaro Nardone. Su tapa, Brioche, sesos de cordero IGP Ternasco de Aragón, mahonesa de borraja, representará a Horeca Restaurantes Zaragoza en la próxima edición del Campeonato Oficial de Hostelería de España – Tapas y Pinchos, en Madrid Fusión 2027.
Quien redactara la nota de prensa oficial de la gala de entrega de los premios, o no sabe o se olvidó del nombre del presidente de Horeca Restaurantes Zaragoza, que será quien le pague los servicios prestados. Aparece como José Luis –¿Yzuel? ¿lapsus freudiano?–, en lugar de José María Lasheras. Error que se repite en El Periódico de Aragón, Heraldo de Aragón o Aragón Digital, por citar varios. Otros medios, como Enjoy Zaragoza o iGastroAragon sí se dieron cuenta del error y citan correctamente el nombre del presidente.
Más de 350 asistentes entre los que no se encontraba ningún representante de la Diputación de Zaragoza, que patrocina uno de los premios; parece el inicio de una tradición, pues tampoco el año pasado acudieron a la gala. Y eso que siempre cae algún premio en la provincia.
Gala en la que se acabó el vino, como lo leen. Íbamos disfrutando del Canelón de longaniza de Graus y salsa salmorrejo servido por La Bastilla, cuando cundió el pánico. Primero dejaron de servir el tinto y luego el blanco –al que estaba abonado este tapao–, con lo que el personal tuvo que darse a la cerveza, a una especie de frizzante rosado o, directamente, a los combinados: whisky con naranja, gin-tonics, etc.

Volvemos a Adrià, que en la sede de la entidad bancaria –pues eso, CaixaBank– entregó las placas a los restaurantes aragoneses recomendados por la Guía Michelín. Evento al que me dicen, no fue invitada Gastro Aragón. Y eso que David Baldrich, propietario y jefe de cocina de La Senda, es asesor del bimestral. Hubo quien ironizó que con tanto comer en estrellados restaurantes Bibendum, el moñaco de la guía está consiguiendo una estupenda figura.
El cocinero catalán decidió volver a comer en el restaurante Absinthium, decisión personal, aunque muchos se apuntaron a ponerse la medalla por la elección del establecimiento, llamada telefónica a Jesús Solanas incluido. No obstante, el sumiller y también pintor sabe de la querencia de Adrià por su casa, donde ha comido y bebido ya otras veces. Aprovechó la ocasión para regalarle uno de sus cuadros –cuando el sumiller se transmuta firma como El Vaso Solanas–, pintado en Cuenca tras una visita a elBulli, como recogió Mariano Millán, tras una interesada filtración de uno de sus tíos.
Para terminar con Adrià, protagonista de la serie Gènesi, producida por TV3 y Netflix, que comenzará a emitirse en breve. El joven actor aragonés Xavi Caudevilla interpreta allí al cocinero Fermí Puig, fallecido en 2024. Fue quien, en la mili, allá por los años 80, coincidió con un tal Adrià, convirtiéndose ambos en los cocineros del Capitán General. Y de ahí a elBulli.

Bunbury acudió a La Revuelta y, como regalo, llevó acertadamente unas aceitunas negras del Bajo Aragón. Astutamente –al cantante zaragozano le está sentando bien la tardía madurez– eludió la comparación de aceites entre los de Jaén, que defiende a muerte Broncano, y el del Bajo Aragón, que sale precisamente de las olivas aragonesas, aunque obviamente no de las que llevó en el bote de cristal.
Hay que felicitar a la aragonesa Elisabeth Iborra, 49 años, primera española sommelier de carne, que está rentabilizando notablemente sus estudios, como prueba el alto número de entrevistas que está concediendo. Por ejemplo, a National Geographic, donde afirma que «jamás, pero jamás hay que echarle limón a la carne». Este tapao ya ha quedado con unos colegas, también jubilados, para llevar la contraria a la periodista. Ya les contaré.
Estamos acostumbrados a que los medios generalistas, tan aficionados a los asuntos gastronómicos, metan la pata en demasiadas ocasiones, asunto al que el tapao ya no presta excesiva atención. Pero en esta ocasión, Hoy Aragón se ha pasado de frenada. Titula: El nuevo club de sushi de Zaragoza que es exclusivo y está en un edificio renacentista, para escribir después en el texto que «La Embajada se encuentra en uno de los emblemáticos edificios del centro de la ciudad. Un palacete del siglo XX de la Plaza Aragón». Oséase, de renacentista, nada.

Ignoramos si tendrán algo que ver las amenazas de Trump sobre Cuba con la reciente apertura del «proyecto más personal» del cocinero Ramsés González, ex Cancook, el restaurante Mía Culpa en La Habana, concretamente en el Hotel Iberostar Grand Packard Habana. ¿Dispondrá de grupo electrógeno ante los continuos apagones en la isla o guisará en fogones de gas?
Mucha IA, pero luego pasa lo que pasa. Al parecer, en el recientemente celebrado Foro Turismo de Zaragoza 2026 se cometieron muchos errores de traducción, al no contar la mentada IA con supervisión humana.
Por ejemplo, la confusión de Emilia Romagna –conocida región italiana por Alemania–, Nimes –ciudad francesa–por sms, la Pedrera de Antonio Gaudí por la cantera, el MICE Tourism –reuniones, incentivos, conferencias y exhibiciones– por el turismo de ratones.
Otrora, los futbolistas compraban bodegas. Ahora, al menos Ander Herrera, según informa El Periódico de Aragón,https://www.elperiodicodearagon.com/aragon/2026/04/19/ander-herrera-granja-cerdos-aragon-sadaba-porcino-129226297.html opta por los tocinos. Pues participa en una granja porcina que se está construyendo en Sádaba. Igual usa su carne para el restaurante La Semana Fantástica, en el que también «está involucrado».
¿Relación causa efecto? Se anuncia en Heraldo de Aragón el próximo cierre por traslado del restaurante Mai Tai y unos días después lo roban, según Hoy Aragón. Ya dice la poli que no demos demasiada información en las redes.
¿Cerrarán más kioscos en los parques zaragozanos?
¿Reclamará Agricultura el centro que fue suyo once meses?
¿Los premiado talleres se alejan de los Pirineos?
¿Por qué se ha ido la gastrocomunicadora?
¿Todas las hamburguesas del Champions son del mismo sitio?
¿Se mantendrá el Sabor de Verdad?



